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SIN SOMBRA AQUÍ NI SOMBRA ALLÁ

maquillaje reflexion

 

 

Desde mi experiencia como maquilladora existen dos tipos de mujeres: las que no se maquillan nunca y se ven extrañas cuando lo hacen y las que se maquillan siempre y les cuesta salir a la calle sin maquillaje. Sé que algunas de las del primer grupo, ciertos días,  tirarían de maquillaje si entendieran un poco más del tema y esporádicamente y dubitativas prueban con algún corrector.

Las primeras se están perdiendo el placer e impulso que supone en ocasiones ver tu belleza natural potenciada, y las segundas se pierden su propia identidad y el poder de la autenticidad.

 

¿Dónde está el equilibrio?

 

No recuerdo exactamente cuando empecé a maquillarme, y me molesta porque determinadas fechas es útil recordarlas porque suelen ser muy reveladoras, pero recuerdo perfectamente que de forma totalmente instintiva delineaba mis ojos por la parte inferior con un lápiz negro y usaba labiales llamativos y atrevidos. En algún momento empecé a cubrir mi piel bajo capas y capas de maquillaje, el porqué de todo esto lo explicaré con detalle otro día pero es muy curiosa la relación entre la evolución de mi maquillaje y mi desarrollo interior. ¿Te has detenido a pensar en tu caso?

 

Más tarde, y de forma causal llegué al mundo del maquillaje profesional y aprendí un método para tiempo después, buscando la coherencia, ponerlo en cuarentena y llegar a la conclusión de que en esto del maquillaje, como en bastantes otras cosas, la regla es que no hay reglas. Apunto de aparcar todo este tema me di cuenta de que si el bienestar es la suma de muchos pequeños gestos, el maquillaje era una pieza importante y muy potente en todo el engranaje, aunque a veces es cierto que puede servirnos para ocultar muchas inseguridades y ocultar casi nunca ayuda.

 

¿Aliado o enemigo?

 

El maquillaje se convierte en nuestro aliado cuando lo usamos para potenciar nuestros rasgos, para disfrazar puntualmente desde la consciencia, en cambio cuando lo utilizamos cada día para ser alguien que no somos  nos está impidiendo avanzar en nuestro desarrollo personal.

 

¿A cuántas famosas conoces que te costaría reconocer sin maquillaje? Y al final ¿Quién es la auténtica, la del maquillaje o la de la cara lavada? ¿Por qué no podemos modificar nuestra esencia si nos apetece igual que lo hacemos con los tatuajes?

 

Creo firmemente que  todo en esta vida está perfectamente orquestado y cada hecho milimétricamente relacionado con otro. Nuestros rasgos no son casuales, una nariz grande, unos ojos pequeños o unos labios delgados  o demasiado gruesos guardan una armonía estratégica en el conjunto de nuestro rostro. Modificar cualquiera de ellos, mediante el maquillaje o de la forma que sea, es desestabilizar ese conjunto y las consecuencias de esto te invito a reflexionarlas por ti misma. En cualquier caso debe ser una decisión consciente, la justificación ya es harina de otro costal.

 

maquillaje sante ma

 

Para encontrar el equilibrio

 

Puntos clave  que te pueden ayudar a encontrar ese equilibrio en tu relación con el maquillaje:

  • No hay día gris que no pueda levantar un bonito labial. Dicen que en época de crisis se disparan las ventas de este cosmético. Al igual que sucede con la ropa, vestir tus labios siempre es una buena opción para inyectarte un poquito de energía. A veces los gestos más fáciles los obviamos por sencillos.

 

  • Seguro que no te gusta depender de nada ni nadie, que valoras enormemente tu libertad, así que sería interesante reflexionar sobre: ¿Qué sucedería si otros te ven sin maquillaje? ¿Serias capaz de pasar un día sin maquillarte? ¿Hasta qué punto dependes de él?

 

  • Según por las etapas que vamos pasando a lo largo de nuestra vida disponemos de más o menos tiempo para dedicarnos, lamentablemente es una tendencia que tiende a la baja y que deberíamos considerar. Tal vez antes podías dedicar tiempo a maquillarte, incluso tenías una rutina bastante definida y cronometrada que se movía entre 10 y 20min. , pero es posible que llegado un punto esa rutina se te haya hecho imposible, te ahogue, te agobie… ¿para qué mantenerla? ¿Quién dice que tenga que ser siempre así? ¿Qué sucedería si de repente es de otra forma?

 

  • Quién no se ha levantado con unas ojeras hasta medio rostro, con un inoportuno grano o totalmente pálida como si le hubieran absorbido hasta la última gota de sangre durante la noche. Puedes pellizcar tus mejillas o usar gafas de sol pero una opción  bastante más interesante para tu piel es el maquillaje: un corrector, maquillaje de fondo o colorete pueden devolverte la luz ese día, pero es importante ser consciente de qué está provocando exactamente eso que intentamos disimular. ¿Una mala alimentación? ¿Un desajuste hormonal? ¿Falta de descanso? ¿Estrés? ¿O quizás es hereditario? Toma nota y actúa para cambiarlo si está en tu mano.

 

  • En contra de la creencia extendida de que el maquillaje ensucia la piel, hoy en día estos productos suelen incluir activos tratantes por lo que es bastante mejor para tu piel aplicar una base de maquillaje que salir a la calle con la piel descubierta.

 

  • En ocasiones importantes en las que queremos guardar un recuerdo de ese día mediante una fotografía o video, los cuales no siempre registran unos colores fieles a la realidad,  el maquillaje puede ayudarte a hacer justicia  destacando tu belleza natural. No más pero tampoco menos.

 

  • Para beneficiarte del maquillaje en su justa medida pide asesoramiento: si eres del primer grupo infórmate de todos los productos entre los que puedes elegir y, aunque no existen reglas, cómo aplicar cada uno de ellos. Si eres del segundo grupo reflexiona sobre tu evolución con el maquillaje, redescúbrete y libérate de ataduras.

 

  • Mediante capas de maquillaje consigues un lienzo perfecto sobre el que podrás dibujar tu rostro ideal pero pregúntate: ¿Cuánto estás ocultando debajo de todo ese maquillaje? Y ¿Qué influencia tiene en ti y en el mundo ese nuevo personaje que has creado, en ocasiones, por no enfrentarte a ti misma?

 

  • Puedes decidir reinventarte de forma totalmente consciente alterando tus rasgos mediante el maquillaje, pero para saber si es una decisión auténtica y libre prueba a pasar un día sin maquillarte, interacciona con tu entorno y piensa si te has sentido cómoda. Recuerda que todo aquello que no aceptas y escondes son nudos energéticos que menguan tu energía.

 

¿Me explicas tu experiencia con el maquillaje? ¿Eres del primer o del segundo grupo? Cuéntamelo en los comentarios porque me interesa muchísimo.

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