10 RAZONES PARA UTILIZAR COSMÉTICA
A diario nos llegan mensajes publicitarios de cosméticos con novedosos activos, podemos encontrar estos productos en perfumerías, supermercados, farmacias, centros de estética, peluquerías, herboristerías, incluso vienen a vendérnoslos a casa. Existe también gran oferta de cursos y asesoramiento sobre qué productos utilizar y cómo aplicarlos. Nos ha quedado bastante claro que es recomendable cuidar nuestra piel mediante el uso de cosméticos pero ¿Para qué? ¿Son tan necesarios? ¿Por qué utilizar cosméticos si nos vemos bien?¿Se esconde un perfeccionismo insano detrás de todo esto? ¿Existe la necesidad real o nos la crean?
A continuación te voy a dar 10 razones por las que vale la pena utilizar cosméticos:
Antes vamos a aclarar que partimos de la base de que estos productos contienen activos avalados en su mayoría por tests de eficacia que demuestran su penetración y efectividad y que en lo que no existe duda es de que al menos tienen un efecto muy interesante en la superficie de la piel.
Por otro lado es cierto que la cosmética convencional contiene sustancias “no naturales” que nos llevan a considerar si no estamos aplicando más de lo que queremos precisamente eliminar o está dañando nuestra piel, en este caso te aconsejo sopesar el perjuicio-beneficio y considerar también el uso de cosmética natural certificada o incluso la elaboración de tus propios cosméticos partiendo de activos naturales que puedes adquirir en tiendas especializadas.
1- LIMPIAR:
Cómo sabes durante el día se acumula en la superficie de nuestra piel suciedad diversa suspendida en el ambiente. Acostumbramos a lavar nuestras manos, en cambio no limpiamos nuestro rostro a pesar de llevarnos bastantes veces las manos a la cara. Quizás si viviéramos en un entorno totalmente natural, libre de químicos y radiaciones, algo bastante difícil hoy en día, no sería tan importante la limpieza, aunque aun y así sería necesario eliminar minerales y desechos propios de nuestra piel. Tienes bastante claro que es importante limpiar nuestro rostro antes de irnos a dormir para permitir que la piel respire adecuadamente libre de cualquier peso e igualmente por la mañana.
Esta limpieza es imposible realizarla únicamente con agua, ya que no es suficiente para emulsionar estos restos y el uso de geles de ducha eliminan los restos pero también el manto protector natural de la piel a la vez que alteran el ph. Es por esto que es necesario utilizar un limpiador específico facial con la textura que te sea más cómoda según tu tipo de piel: leche, gel, mousse….
2-RENOVAR:
Nuestra piel se renueva cada 4 semanas aproximadamente, esto quiere decir que las células de la superficie, sin vida y convertidas en queratina, se desprenden por si solas empujadas por las capas inferiores vivas y en constante regeneración. Este proceso natural se puede ver dificultado por las agresiones a las que sometemos nuestra piel: exceso de sol, rayos UVA, frío extremo, uso tópico de químicos, sustancias químicas del ambiente, radiaciones, alimentación no saludable….
Es por esto que en ocasiones existe acumulación de células muertas y tenemos sensación de tirantez, lo que lleva al diagnóstico erróneo de una piel seca, que llevará a su vez a la prescripción de productos densos que en muchos casos aportan una grasa innecesaria y perjudicial.
Si tienes esta sensación y además observas algún punto blanco aislado en tu rostro, te recomiendo que utilices un exfoliante para liberar a tu piel y permitir que salga de ella todo lo que tenga que salir y pueda beneficiarse de todo lo que le aportes.
3- PROTEGER:
Aunque nuestra piel cuenta con un manto protector natural: manto hidrolipídico, formado al emulsionarse nuestro sudor y sebo, es bastante difícil, debido a nuestros hábitos, que esta emulsión se realice en las proporciones correctas. A veces existe un exceso de sebo, lo que provocará deshidratación, y otras una falta del mismo, con lo que también se producirá deshidratación.
Cuando nacemos nuestra piel cuenta con todos sus recursos, no hemos recibido medicación, ni ninguna agresión medioambiental, solo en ese caso la emulsión está perfectamente equilibrada de forma natural, pero a día de hoy, para mantener nuestro manto protector en perfecto equilibrio es necesario utilizar productos como una sencilla hidratante o crema de día, que aportarán ingredientes similares al agua y grasa de nuestra piel.
4- NUTRIR:
Igual que existen carencias en nuestro organismo de vitaminas debido a una mala alimentación o enfermedades ocasionales, además de mejorar tu dieta, tu piel agradecerá que le aportes nutrientes extra para activar las funciones de sus células. Existen muchos y diversos activos nutritivos, no utilices siempre el mismo y, por el mismo motivo que tú no comes siempre lo mismo, aprovecha los beneficios que cada uno de ellos te ofrece. Ejemplos: oliva, jojoba, aguacate, zanahoria, flor de tilo, membrillo…
5- REPARAR:
El uso de determinados medicamentos o alteraciones en nuestro organismo pueden afectar a las funciones de las células de nuestra piel y producir disfunciones que es necesario corregir. La cosmética te ofrece una solución tópica y natural para prevenir y solucionar estos problemas como pueden ser: manchas o acné.
6- OCULTAR:
Hay días en los que nos miramos al espejo y la imagen que nos devuelve no nos acaba de convencer. Identificamos el problema, decidimos cambiar una serie de hábitos pero sabemos que requiere un tiempo que nuestra piel recupere el tono y la textura que deseamos. Utilizar maquillaje en estos días, siendo perfectamente conscientes del problema a tratar, puede mejorar nuestra seguridad.
7- PRESERVAR:
Existe una cruzada contra los signos de envejecimiento. Los que piensan que es frenar el curso natural, deberían pensar que este curso no es nada natural hoy el día por todas las agresiones que anteriormente hemos comentado, así que enmendar este daño es simplemente devolverle a nuestra piel aquello que le hemos quitado.
En el momento en que las funciones de nuestras células se van ralentizando: la regeneración es menor, la capacidad de reparación es menor y la de protección también es menor.
Aportar ingredientes que animen a estas células que van perdiendo la energía, incluso facilitarles material para que construyan lo que se va degradando es una forma de evitar el envejecimiento prematuro.
8- MIMAR:
El uso de un cosmético conlleva un masaje, con el consiguiente beneficio para la circulación sanguínea y linfática; implica además mimarte lo que va ligado a tu autoestima y acariciarincide sobre tu sistema nerviosocalmando o activándote.
Además sus aromas tienen un efecto importante también en tus emociones. Utiliza productos con efecto aroma terapéutico para sumar beneficios y rentabilizar tu inversión.
9- SUMAR:
En programas de pérdida o incremento de peso o cualquier otro tratamiento que hagamos intensivo, la cosmética puede ayudarte a ver antes resultados.
Los objetivos no se consiguen con una única acción por reiterada que sea, la suma de varias acciones nos llevará a un resultado mucho más holístico y rápido.
10- POTENCIAR:
Aunque el equilibrio interior y la felicidad nos hacen emanar una luz especial, los cosméticos nos permiten también potenciar nuestra belleza. Respetando nuestra esencia y rasgos naturales un brillo labial resaltará la voluptuosidad de nuestros labios, una máscara de pestañas destacara su extensión y espesor, un tono de sombras adecuado intensificara el color de nuestras pupilas.
Los cosméticos son por tanto una herramienta que no podemos desaprovechar para cuidar nuestra imagen incluso nuestras emociones.
Entiende qué necesita tu piel y porqué ese cosmético, con esos activos, va a cubrir tus necesidades. Utiliza la cosmética de una forma consciente respetando el ritmo natural de tu piel.
¿Me cuentas que cosméticos utilizas y para qué? Puedes hacerlo abajo en los comentarios al pie de esta entrada.


