CÓMO DEFINIR TUS OBJETIVOS PARA EL NUEVO AÑO
Estamos finalizando 2015 y en breve empezaremos un nuevo año con sus flamantes 365 días a nuestra total disposición para hacer con ellos lo que nos apetezca en la medida de nuestras posibilidades, que habitualmente son bastantes más de las que creemos.
Muchos empiezan ya a preparar sus listas de deseos o a definir objetivos específicos para este nuevo año. Cualquier ritual o celebración del día 31 nos servirán para dejar atrás lo que ya no nos sirve y aferrados a lo que sí, emprender la marcha hacia esas nuevas metas.
Tanto la reflexión previa que implica, como el hecho de formular aquello que deseamos y en lo que nos vamos a enfocar ya son trabajos enormemente poderosos, pero para garantizar el éxito, te propongo 5 aspectos importantes a tener en cuenta a la hora de trazar tus objetivos:
1- Lo que SÍ quieres
Esto quizás lo has escuchado bastantes veces pero siempre va bien recordarlo: solemos formular nuestros deseos u objetivos en relación a aquello que NO queremos, con frases tipo: “Dejar de fumar”, “No gritar” o: “Perder peso”. Pero fíjate que de esa forma estás centrando tu atención en aquello que NO deseas y tu cerebro lo primero que va a proyectar es justamente eso que no quieres, con lo que sigues creando más de lo mismo. ¿Qué tal centrarte en lo que SÍ quieres y olvidarte de todo lo demás? “Unos pulmones limpios y saludables”, “Hablar pausadamente”, “Pesar X kg “.
Tienes el poder de crear con tu mente y tu palabra aquello que deseas, así que deja en 2015 aquello que NO y entra en 2016 enfocado en eso que aun no tienes pero en breve formará parte de tu vida.
2- Concreción
Define tu objetivo de la forma más específica posible, para ello te irá muy bien visualizarlo previamente con todo lujo de detalles. Algo muy genérico es más difícil de alcanzar porque faltan datos que pueden hacer que nos desviemos del camino. “Hacer deporte” es poco concreto y probablemente nos perderemos en la elección del tipo de deporte, lugar donde lo realizaremos o días.
“Salir a correr por el parque X los lunes, miércoles y viernes a las 7 de la mañana” tiene bastantes más garantías de consecución porque da más información a tu mente para construir esa realidad.
3- Responsabilidad
Esa meta que te has marcado ¿depende de ti y de tus acciones o de alguna otra persona? “Que X me quiera” no depende de ti. Recuerda que: realizar nosotros las acciones que estén en nuestra mano para que eso se produzca, respetando por supuesto en todo momento la libertad del otro, es bastante más fácil que hacer que otro actúe de la forma que deseamos.
Cómo no tienes superpoderes para meterte dentro del otro y cambiar su voluntad (y te lo recuerdo porque solemos olvidarlo), plantéate cosas que estén en tu mano y que no dependan de la aprobación o interacción de otras personas ya que pueden terminar boicoteando tu cruzada.
4- Fechas
¿Cuándo exactamente vas a alcanzar eso que te has propuesto? ¿Para cuándo lo quieres? La diferencia entre un deseo y un objetivo es precisamente que uno es etéreo y siempre flota en nuestras mentes como un lugar placentero al que acudir en nuestros días de mayor desdicha y el otro tiene una fecha que lo ancla a la realidad y como un foco te alumbra el camino hasta él.
Si cuando estas acercándote a esa fecha no has conseguido tu propósito podrás reflexionar sobre qué está fallando o que otras acciones puedes probar además de las que ya has llevado a cabo, y a partir de ahí redefinir esa fecha.
5- Prioridades
A menudo los deseos nunca pasan a ser objetivos porque no son prioritarios en nuestra vida, los anhelamos con intensidad pero siempre existen otras cosas que consideramos más importantes antes que esa.
Pregúntate qué lugar ocupa en tu lista de prioridades y observa si existe alguna otra por encima que pueda frenar este objetivo.
Si detectas otras prioridades pregúntate también cuántas de ellas tienen que ver realmente contigo, si son tuyas o impuestas y de ser impuestas: ¿Podrías cambiarlas?
Aun podemos darles más vueltas a esos objetivos y despejarlos hasta quitarles cualquier sombra de duda que pueda oscurecer su éxito, pero si tienes en cuenta estos 5 puntos estarás bastante más cerca de la realidad que cuando soñabas. Porque soñar y desear está bien pero vivir cada día tu sueño es posible y bastante más gratificante.
¿Y tú cómo vas de sueños? ¿Te habías parado a pensar en todo esto? ¿Hay algo que n o acaba de quedarte claro? Déjame tu opinión o pregunta en los comentarios, me encantará leerla 🙂



Me ha encantado tu escrito de cómo definir los objetivos para el nuevo año.
Yo hace dos años que pido el mismo deseo: sentirme satisfecha de Mi, ahora después de leer tu escrito, creo que me lo tengo que replantear,.
* el primer punto creo que lo cumplo, ya que es un deseo de SI QUIERO,
* pero al llegar al de la concreción veo que lo hago fatal, así que este año mirare de ser más concreta al pedir en que me quiero sentir satisfecha, es decir seré más concreta para poder alcanzar mi objetivo,
* en lo del punto 3 responsabilidad tengo que esforzarme mucho,mucho, mucho más en lo que depende de mi, hasta ahora lo había dejado al azar…jeje
* nunca puse fecha, esto demuestra que lo mio era un sueño, así que este 2016 se me gira mucho trabajo,
* y en relación a las prioridades, tengo que filtrar cuales son mis verdaderas prioridades, no las de mi entornos.
Gracias por hacer me pensar en todo esto, creo que el haberte conocido me ayudara a posicionar me y ordenar mi vida para poder tomar las riendas para vivir mi sueño.
Te deseo felices fiestas y que tus sueños se cumplan convirtiendo se en deseos
Mil gracias